El Poder Judicial del Perú es el órgano del Estado responsable de la administración de justicia conforme a la Constitución y las leyes, con independencia jurisdiccional y autonomía política, administrativa, económica y disciplinaria.
Historia y origen
Sus orígenes se remontan al período colonial, cuando existía la Real Audiencia de Lima, y luego de la independencia de Perú, José de San Martín estableció la Cámara de Apelaciones en 1821 para reemplazar esa audiencia.
En el Congreso Constituyente de 1822-1823 se consagró la independencia del poder judicial y magistrados con mandato vitalicio.
A lo largo de su desarrollo, la Corte Suprema ha evolucionado como la cúspide del sistema, con investigaciones académicas que documentan su historia.
Perfil institucional
No es una empresa ni tiene accionistas: es una institución pública del Estado peruano. Su estructura jurisdiccional es jerárquica y está compuesta por la Corte Suprema, Cortes Superiores (28 distritos judiciales) y juzgados de instancia local como juzgados de primera instancia y Juzgados de Paz.
Funciones y servicios
Su función principal es resolver litigios entre ciudadanos, así como proteger derechos y obligaciones. También garantiza la seguridad jurídica y la tutela judicial efectiva. Actúa mediante sus órganos jurisdiccionales en todo el país y aplica el derecho para mantener el estado de derecho.
Años de vigencia
Tiene una trayectoria institucional de casi dos siglos desde los primeros pasos tras la independencia, y ha sido parte del Estado republicano desde las constituciones iniciales.
Público objetivo
Su “cliente” son todos los ciudadanos peruanos que requieren resolver conflictos legales, desde personas naturales hasta empresas, así como el Estado mismo. Garantiza derechos a quienes buscan justicia y protege los bienes y garantías de la sociedad.